sábado, 3 de mayo de 2014

El ocaso de la niña


El ocaso de la niña

Se escucha una voz, la intimidad de mis secretos,
en esta noche profunda de sombras oscuras y brillos discretos,
se confesaran todos mis anhelos.
Ante la reina blanca, eterna cautiva del universo.
Y mi salvación ya no se encuentra en este simple verso,
Sé que ninguna bella rima me traerá 
consuelo,        
perdida como estoy en la marea del deseo.
Ya no logro contener      
las ansias de mis labios por beber  
el licor de la lujuria, 
mi mente se embriaga de pasión imaginaria,                                                                                          
quema en mi interior esta mujer que nace,    
el ocaso de la niña que crece
Sobre mi se avecinan                                                    
suaves manos que guían
el vaivén de mi cintura,                                         
me rindo al vértigo, a la locura.
Violentos roses,   
tiernas caricias,                                                            
besos feroces.                                                 
Mi cuerpo entero se estremece  
por un sueño que al llagar el sol desaparece.
A mis ojos ilumina esta llama que crece,
poco a poco consumiéndome, 
arderá sobre la piel del hombre al que ame, 
solo ante él me revelare.
Entre sus brazos, en instante desnuda y vulnerable
poseerá mi cuerpo y le entregare 
mi alma simplemente por amarme.




Todos los derechos reservados ©  Patricia TORRES 

El vuelo de una mariposa

Cálidas caricias llenan mis mejillas, las manos suaves del gran Febo sobre mi rostro,
en vano cierro los ojos su resplandor me alcanza, 
todo brilla, a mi alrededor todo es vida.
  Tantas voces se entrecruzan,
 ecos de conversaciones entusiastas
que oigo muy lejanas aunque estoy tan cerca. 
 Niños a paso ligero van dejando agudas e inocentes risas,
gotas de luz caen sobre las verdes hojas a pleno mediodía,
por el simple vuelo de una mariposa sonríe mi melancolía.
Así en silencio contemplo y me pregunto,
si es que aun conservo la cordura...
 Fluye el agua por el río como lo hará eternamente, 
el mundo vital no cambiara,
mas mi alma si lo hará a cada instante. 
¡Jamás será la misma que fue!
Hoy ha muerto la unión,
una unión que demasiado tiempo llame, creí amor
para mi sorpresa nada se derrumba todo sigue en pie,
hoy no brotan de mi lagrimas de tristeza,
pues sigo vida el resto poco me interesa. 
Feliz me despido de la seguridad de lo conocido, 
del dolor, de la infancia. 
 Me entrego al vértigo del futuro incierto que me aguarda.
 No deseo imitar el delicado vuelo de la mariposa,  
deseo encontrar la belleza en mi propio vuelo.        

Todos los derechos reservados ©  Patricia TORRES (TRIUNFANTE)

Pequeño ensayo: sobre mis amadas palabras


    Pequeño ensayo: sobre mis amadas palabras   

   Si me preguntaras: ¿Qué son las palabras? Respondería, las herramientas que nos sirven para comprender y aclarar la fuente inagotable e infinita de pensamientos que brotan de la mente humana. Además la palabra es el instrumento más importante de toda sociedad, porque sin lenguaje no existe comunicación y sin ella no hay sociedad posible.
     Es sabido que en una sociedad conviven la oralidad y la escritura, pero en esta ocasión prefiero reflexionar sobre aquello que despierta la llama de mi pasión: La Palabra, como elemento cultural, como el inmortal mensaje escrito, él que con su enorme poder cobra vida en el recuerdo de las generaciones futuras.       
¿Cuántos mensajes han muerto de la peor manera?¿Cuántos asesinatos se han cometido a lo largo de la historia? desangrados, devastados porque no son escuchados, ya sea por imposición o indiferencia. Palabras de sentidos inmensos escritas por las mejores plumas son ocultas, cubiertas por el pañuelo negro de la censura en la más profunda oscuridad.
   El mensajero asesina el mensaje, cuando en la tapa aparece más grande el nombre del autor que el de su obra, el artista le arrebata brillo a su estrella el arte.
 Poco importa quien firme al final de la hoja, una vez escrito es del lector en ese instante de expansión que se denomina lectura. Él que lee tiene toda razón en pensar: “El texto es mío pueden existir infinidad de copias. Yo no lo cree, mi nombre no aparece en él pero es mío porque yo le doy sentido, así como los otros le darán el suyo. Nadie lo lee como yo.”
  Apenas los pensamientos se convierten en palabras escritas no le pertenece al escritor sino ha quien lo desee leer.
  Lo importante es que por lo menos recuerden una de tus obras, minimamente una frase porque tu nombre no es nada sin ellas.
   A pesar de todo lo que expuse en las líneas anteriores, lo cual sigo sosteniendo.
Así como existen distintas formas de leer o interpretar un texto también hay diversas maneras de abordar un mismo tema, sin necesidad de que una excluya a la otra. ¿Por qué una de las partes tiene que poseer la verdad total y absoluta?.
  Considero, viéndolo desde un punto diferente que el escritor tiene algo de derecho para sentirse dueño de su obra. Es inevitable que el autor deje parte de sí en el texto, al utilizar recuerdos, miedos y sueños propios alternándolos con chispas de ficción producto de su mente.
   El escritor aquel enamorado, apasionado de su profesión deja alma y vida en cada frase, en cada letra. Por eso es inevitable que se yerga la cabeza del más humilde y sienta  que dobla su tamaño ante un elogio (aquel que ose negarlo comete una gran falacia) aunque el razonamiento frente a una critica, quizás sea lo más positivo si el objetivo es dejar algo que tenga valor real, en el gran arte literario y no ser el libro más vendido del mes.  
       Pero en ocasiones este derecho de propiedad es mal entendido y se cae en el peor de los errores, el texto “catarsis” a veces intencional o egoístamente confuso, hecho con un código que solo su creador comprende. Que quizás pretende mostrar una mayor erudición y termina por alejar al lector del mensaje que se quiere trasmitir.

        Qué caso tiene escribir si nadie más que uno es capaz de interpretarlo. Debemos asumir nuestra tarea con responsabilidad, escribir es más que expresarse, es dejar rastro, es despertar la imaginación del hombre, es vencer al olvido dejando tu alma plasmada en tinta y papel, es dar un paso a la eternidad.
Todos los derechos reservados ©  Patricia TORRES (TRIUNFANTE)


Breves Poemas de Infancia IV



A veces sueño

A veces sueño que estoy en tus ojos cuando me miras
A veces sueño que entro a tu mente y se lo que pensas.
Ni siquiera esta ilusión, ha de frenar mi confusión,
Atada a una pasión atroz,
a un imposible nosotros.
Si este sentir es solo mío,
si solo fuiste un dulce espejismo en mi soledad.
Esa es la verdad no hay culpables de mi perdición,
hoy pido mi libertad con desesperación.
Libertad de un amor, dolor como lluvia infinita,
que permanece eternamente en mi interior.
A veces sueño simplemente con el día que dejare de amarte...
mi amor.

Todos los derechos reservados ©  Patricia TORRES (TRIUNFANTE)

Breves Poemas de Infancia III


Luciérnagas danzando

Libérate mi ser, valiente espíritu guerrero, 
dile a viva voz como lo quiero.
Elévate Pegaso emprende ya tu vuelo,
en mi soledad por su rostro me desvelo.
Presos en mi,
arden por ti, 
los besos de mi boca.
Aun así disfruto del dulce vértigo 
tan autentico que me provoca
sentirte cerca.
Bellos versos iluminan mi alma en el miedo de perderte,
si me atrevo a confiarte
lo que mi corazón nace.
Versos como luciérnagas danzando,
una noche de verano,
versos en vano
de una estrella errante.
Si soy incapaz de confesarte  
cuanto te amo…
¿Serán estos versos eternamente en vano?              
                 


Todos los derechos reservados ©  Patricia TORRES (TRIUNFANTE)

Breves Poemas de Infancia II



El Último Pétalo en la Rosa

Comienza otro amanecer, mi amor imposible hoy te volveré a ver
Nacerán las ansias de contarle al mundo esto que no puede ser.
¡No nadie tiene que saber!
¡Los pájaros hoy cantarán!
Tu nombre será mentira nadie te reconocerá no sabrán nunca, no sabrás nunca mi verdad.
Debe de existir alguna forma que comprenda mi alma la nefasta, la más triste realidad.
Una ilusión ha atrapado mi corazón,
quiero dejar de soñar en esta pasión .
Un solo pétalo en la rosa comienza a caer, la ultima luz del camino a desfallecer.
Cuando el horizonte luche con el Sol el día volverá a nacer, los pájaros cantaran al amanecer y podré comprender..
No me vas amar, yo no puedo perderte porque no es mío tu querer.

Todos los derechos reservados ©  Patricia TORRES (TRIUNFANTE)

Breves Poemas de Infancia I


Pájaro en Vuelo



Bien pudiera yo morir sin tu cariño, 
No lo oculto, no lo olvido ni lo niego 
más a quedarte conmigo no te obligo, 
vete abandona ya mi nido. 

Pájaro en vuelo, 
dueño de mi desvelo, 
llenar de dicha tus días 
perfumar el aire que respiras 
eso es lo que espero, 
cortar tus alas no es lo que quiero. 
La libertad eso es amor verdadero. 

Y si algún día descubres que me amas, 
cuando estén lejos ya tus alas, 
vuelve a mi con empeño 
que el tiempo no me haga olvidar pájaro en vuelo, 
vuelve a mi que siempre al atardecer contigo sueño. 

Todos los derechos reservados ©  Patricia TORRES