viernes, 23 de mayo de 2014

Verso mojado

                               Verso mojado

Lagrimas cristalinas
de tristeza y amargura me acompañan de tu mano.
Mas nunca me rendiré, jamás olvidare lo que he  logrado.
Hoy comprendí, estoy perdiendo quien soy,
permaneciendo a tu lado.
Y por más que en esta terrible decisión, 
gane la  batalla la razón, el amor no desaparece 
  mi alma poco a poco se desvanece 
como una noche sin luces bellas, 
como una lluvia perdida en el invierno,   
 que no deja de llorar.
Este verso es uno que no quiero recordar, 
un verso mojado con mis lagrimas de tristeza e ira, incontenibles en mi pequeño y amargado corazón.
¡Oh maldita sea, oh maldita sea, no deja llorar mi alma en pena!
Así fue, así  fue que mis lagrimas mojaron a este verso sombrío

Todos los derechos reservados ©  Patricia TORRES (TRIUNFANTE)

domingo, 18 de mayo de 2014

Un falso reino

                                        

                                      Un falso reino

       Una mañana de verano, los jardines lucían resplandecientes y una brisa cálida los recorría. La reina se encontraba allí posando, su madre había insistido en cambiar sus retratos por unos más actuales, en una pausa de su labor, la fastidia modelo contemplo al joven pintor. Esos ojos brillaban con un resplandor desconocido, aquella mirada fascinante consiguió despertarla de su inercia. Lo dudo mucho, sabia que no era lo apropiado pero no resistió y se dispuso a entablar conversación:
-         A mis oídos han llegado varios comentarios sobre su gran talento, su familia debe estar orgullosa. – La reina se esforzó por disimular la inseguridad en su voz.
-         Eh...eh... – El joven visiblemente sorprendido levanto los ojos de los pinceles titubeando.- A decir verdad no, su alteza, mi  familia... me aborrece.
-         ¡Como!. -  Exclamo.           
-         Pues... mis padres deseaban para mí la vida religiosa y yo huí del claustro. – balbució con timidez
-         ¡Huyo deshonrando a su familia y  a la santa iglesia! ¡Dios mío! – El horror se mezclo con la admiración en el rostro de la reina.
-         Os ruego señora mía no me juzguéis mal, tantas veces el huir fue asociado con la cobardía, quizás sea verdad, más en esta ocasión desearía que reluciera mi valentía para tomar las riendas de mi existencia. Mi vocación estaba muy lejos de mi fe, no estaba dispuesto a fingir, solo porque una tradición familiar marca que el cuarto hijo debe ser consagrado a Dios. No puedo decir si fue o no correcto, simplemente elegí ser fiel a mi mismo. Soy el dueño de mi vida, aunque mi propia sangre no lo comprenda.  -  El artista hablo con tanta convicción y cierta aspereza en la garganta.

       Ambos callaron, estas palabras tan sentidas calaron hondo en el alma de la reina como el despertar de un huracán dormido. En su boca surgieron sonidos sus pensamientos profundos, casi sin quererlo tomo de confidente a ese hombre de mirada esplendorosa que la escucho pacientemente.
    ¿Qué sentimiento era aquel oprimiéndole pecho? Había descubierto que el destino no es inevitable. Pero ella siempre hizo lo que debía aun en contra de si misma. ¿Y quién desea reinar cuando sé es niña? No obstante ella cumpliría con su obligación, lo más miserable es percatarse, que su función no pasaba de aceptar las “sugerencias” que excusados en la juventud e inexperiencia de su majestad no paraba de llenar sus oídos, sí era arcilla en las manos de su madre y consejeros, cuan triste es saber que ella sumisamente  había aceptado las reglas de un reinado de apariencias. No era la dueña de su vida y como duele saberte una bella muñeca  de trapo.
     Desearía huir, pero ¿cómo? Si ella era el gran rostro, ¿cómo ocultarlo para escapar? Viviría escabulléndose  de la guardia real.
   Su ocasional confesor debía marchase, una doncella le anuncio a la reina la hora de su baño y aun no se había alistado para el banquete que se daría en honor de su cumpleaños numero dieciséis.
    Pero una pregunta desesperada retuvo, “¿Qué es esta sensación inquietante azotando mi corazón?”, él contesto dulcemente, la sed de libertad que no iba a calmarse hasta de hecho ser libre. “¿Huir? Imposible”, susurro la reina con angustia, el joven dijo que el escape fue su salida, quizás ella solo tenia que levantar la voz  evitando que la vida pase por ella como el agua por sus dedos. Beso la pequeña mano real y se marcho.
    Luego de aquel encuentro debía enfrentar erguida, con la diadema orgullosamente sobre su cabeza, al mudillo de hipócritas que aguardaba en el salón. Su majestad fue anunciada y reverenciada como de costumbre para después permanecer sentada contemplando a los muñecos danzar felices. Se sentía inquieta, su mente no paraba de repasar cada frase del artista y esa sed de libertad la consumía.
    De pronto escucho palabras que la sacaron bruscamente de sus pensamientos, su madre comentaba con una duquesa cualquiera, que era tiempo de conseguir un buen matrimonio para la reina y comenzaron a deliberar sobre el mejor partido.
    Una llama encendió la mirada de Constantina II, quien incorporandose con su copa en la mano ordeno un brindis, sobre el salón cayo el silencio y la reina Constantina levanto la voz: “¡Brindo por el inicio de un patético concurso, a cargo de mi madre para decidir que hombre iba entrar en el lecho real, por supuesto él más conveniente las relaciones políticas, es decir, a las arcas de los consejeros,  ¡sí señores una reina al mejor postor! ¡Pues esta reina no se vendería! Y concluyo diciendo, ¡levanto mi copa por todos aquellos que sienten como yo, su libertad una mentira, su felicidad una apariencia y su vida no es más que una ilusión!...
  Recuerdo la noche de la rebelión de esa reina obediente que fui supongo que no debo ser la única viviendo en un falso reino, más ahora la  soledad me sofoca. Con mis mejillas empapadas en la impotencia que fluye, me pregunto: ¿dónde esta la salida de mi nefasto reino? ¿Tengo la valentía de encontrar la puerta y el fin de un falso reino?  Preguntas como estas puede asaltarte en un simple instante... ¿si tienes el coraje para despertar?         
     

       
             
Todos los derechos reservados ©  Patricia TORRES (TRIUNFANTE)
  
                   

                  

El retorno de mi luna

El retorno de mi luna

Quisiera que tu voz no recostara en mi odio              murmullos de romántico ardor.                                           ¡Calla por favor!                                      

 Quisiera que tus besos enterrados en mi memoria  perdieran su sabor...

Hoy no puedo corresponder a este amor viciado de rencor.

Y a la vez tu rostro en las ventanas,
 tu recuerdo a mi alrededor me deja una emoción cercana, muy cercana al dolor.
   Si pudieras comprender, 
 habla un oasis sin sol,  
un mar sin luna dispuesta a guiar,
 una gota de lluvia otoñal.
 No soy más que un ruiseñor sin su cantar.
No puedo definir lo que siento
y me pierdo en el final de este confuso sueño.
¡Déjame, suelta mi mano! 
 Deja que me recuente conmigo caminando este laberinto de bruma.                    
No acepto el sacrificio de seguir esta ilusión mal trecha  de arruinar toda nuestra fortuna.
Olvídame, te lo ruego sonríe,            
toma tu libertad  y vete ya mi laguna.                               
  Yo aguardare el retorno de mi luna.
Todos los derechos reservados ©  Patricia TORRES (TRIUNFANTE)

viernes, 9 de mayo de 2014

Nosotros los imperfectos



   "Señoras, señores y jóvenes reclusos sus celdas han sido abiertas se los espera en la esfera dentro de cinco minutos."

       Este es el peor de los anuncios que puede recibir alguien que sobreviva en “los bosques de reflexión” (así se le llama a este tipo de lugares) te obligan bruscamente a caminar en pasillos oscuros hasta llegar a un circulo esotérico pintado con tinta negra en el suelo te sientan con otro grupo de infelices vestidos con batas blancas, muy parecida a la niebla que siempre nos rodea. Para esperar tu destino que tarde o temprano, que la mano del servidor toque tu rostro convirtiéndote en un durmiente.
    Cuando apenas me senté el servidor me miró directamente a los ojos, congelando las sangre en mis venas. Le rogué con tantas fuerzas al cielo que hoy, justo hoy, no fuese mi turno.
      Solo faltan setenta y dos horas con veinte minutos de la noche que me espera la libertad.
    Ya en los comienzos del siglo XXI, los episodios de violencia en todos sus matices fueron cada vez más frecuentes cruentas guerras, violaciones, asesinatos masivos,. Sobrevinieron en la humanidad momentos oscuros , el pánico reino y el hombre busco en la represión una salida desesperada.
 El partido Masificador  aquel que prometió paz pero a costa de la libertad, controlando nuestras acciones, censurando pensamientos, “en pos de la Comunidad Mundial”. Este partido comenzó a fortalecerse alcanzado el poder con el apoyo de un pueblo herido y asustado en quince naciones al vez, entonces primero llego la derogación de las fronteras, la prohibición de los patrimonios culturales y símbolos patrios, luego la imposición de un idioma único, la censura y manipulación  tanto en la comunicación masiva como en la educación y por último la represión a quienes pensamos que el camino no esta en arrebatarle la identidad ni el pensamiento critico a los hombres.
Los imperfectos. así nos dicen, luchamos hasta morir para recuperar la libertad, la identidad y las raíces de las comunidades desterradas.    
   Todo está tan oscuro, a lo lejos se escuchan los gritos de la pobre recién llegada imperfecta, ya ha sido ultrajada. “Lindo ritual pacifista” por las que todas tenemos que pasar. La impotencia y la bronca hace mis manos temblar... Pero esta noche la tortura termina para mi, con mis fieles compañeros huiremos al sur donde quedan remotas tierras que no han sido masificadas, solo me resta salir de esta jaula impregnada de la sangre y el dolor de tantas almas.
 Hice una larga vara con los cubiertos que robe del comedor para traspasar los barrotes (como en las viejas películas cuando el mundo no era gris). El guardia está dormido, casi las tengo en mis manos la esperanza de la libertad, tomo con cuidado las llaves cualquier ruido podría despertarlo. Salgo corriendo sigilosamente hacia la puerta que en un acto de piedad una enfermera me indico el horario del  cambio de guardia. ¡Es hora la escasa luz del pasillo fue apagada   me queda un minuto y medio para salir!.
    Mis pies descalzos, siento los pasos mudos  en el mármol frío pero un fuerte dolor  me detiene y lanzo un grito que retumba en los muros. Un vidrio se clavó en la planta de mi pie. Inmediatamente cierro la boca con fuerza pensando cómo pude ser tan...
 Siento pasos fuertes y rápidos, los guardias han despertado. Comienzo a correr desesperadamente... sólo cien metros más, veo la hermosa luz blanca, puedo ver la puerta, el sudor comienza a caer de mi frente y las lágrimas de mis ojos empañan mi visión.
Una fuerte presión en mis brazos me detienen, ¡no faltando tan poco! Siento un intenso golpe en la nuca y una mano se acerca de frente cubriendo mi rostro.
  De pronto todo es oscuridad, la más absoluta oscuridad fría y humedad. Abro los ojos y me encuentro sumergida en una bañera llena de agua helada y mi cuerpo desnudo esta congelado. Escucho una voz que me resulta familiar, golpean la puerta, “mi amor qué pasa hace dos horas que estás en la bañera vas a llegar tarde.”
-         ¿He? Ya voy Hernán. –conteste casi inconsciente.
  ¿Hernán? Si mi novio, una secuencia de fotografías, imágenes los recuerdos llenaron mi mente. Susurre, “ que sueño tan real ¡la junta y la repu...!”
  Me preparo, pero la pregunta ¿fue un sueño? sigue torturándome y frente al espejo sonrió por dudarlo. Rogando que la Nueve de julio no este tan pesada. Antes de llegar a mi auto me cruzo con una chica que lleva un vestido blanco parecido a una túnica y no sé porqué aceleró mis latidos, sentí miedo, pero paso al instante. 
  Ya  viajando me concentro en los argumentos que usaría para convencer al  jefe de la campaña publicitaria elegida no era la mejor opción.
Tarea nada fácil, menos si se llega tarde, así que después de escuchar sumisamente todo su sermón sobre el horario. Comenzamos a debatir lo  importante, digamos que no me esta yendo muy bien y sumémosle que señor Dimasolo nunca fue muy cordial. Entre todas sus frase de estúpido cinismo, alcance a escuchar en el fragor de mi impotencia la frase más déspota que ha salido de su boca: “yo no te pago para que pienses como individuo sos nada, una parte de la mente corporativa okey.”
  Mis ojos se llenaron de lágrimas que orgullosamente contuve, las imágenes de sueño volvieron a mi. Salí de ahí y me encerré en el baño, estalle en llanto. Sentí un dolor agudo en un pie cuando me saque la sandalia me di cuenta que sangraba.


  Era una pesadilla o soy una durmiente que no recuerda ni siquiera su nombre, esa es una incógnita que no puedo resolver.

Todos los derechos reservados ©  Patricia TORRES (TRIUNFANTE)

sábado, 3 de mayo de 2014

El ocaso de la niña


El ocaso de la niña

Se escucha una voz, la intimidad de mis secretos,
en esta noche profunda de sombras oscuras y brillos discretos,
se confesaran todos mis anhelos.
Ante la reina blanca, eterna cautiva del universo.
Y mi salvación ya no se encuentra en este simple verso,
Sé que ninguna bella rima me traerá 
consuelo,        
perdida como estoy en la marea del deseo.
Ya no logro contener      
las ansias de mis labios por beber  
el licor de la lujuria, 
mi mente se embriaga de pasión imaginaria,                                                                                          
quema en mi interior esta mujer que nace,    
el ocaso de la niña que crece
Sobre mi se avecinan                                                    
suaves manos que guían
el vaivén de mi cintura,                                         
me rindo al vértigo, a la locura.
Violentos roses,   
tiernas caricias,                                                            
besos feroces.                                                 
Mi cuerpo entero se estremece  
por un sueño que al llagar el sol desaparece.
A mis ojos ilumina esta llama que crece,
poco a poco consumiéndome, 
arderá sobre la piel del hombre al que ame, 
solo ante él me revelare.
Entre sus brazos, en instante desnuda y vulnerable
poseerá mi cuerpo y le entregare 
mi alma simplemente por amarme.




Todos los derechos reservados ©  Patricia TORRES 

El vuelo de una mariposa

Cálidas caricias llenan mis mejillas, las manos suaves del gran Febo sobre mi rostro,
en vano cierro los ojos su resplandor me alcanza, 
todo brilla, a mi alrededor todo es vida.
  Tantas voces se entrecruzan,
 ecos de conversaciones entusiastas
que oigo muy lejanas aunque estoy tan cerca. 
 Niños a paso ligero van dejando agudas e inocentes risas,
gotas de luz caen sobre las verdes hojas a pleno mediodía,
por el simple vuelo de una mariposa sonríe mi melancolía.
Así en silencio contemplo y me pregunto,
si es que aun conservo la cordura...
 Fluye el agua por el río como lo hará eternamente, 
el mundo vital no cambiara,
mas mi alma si lo hará a cada instante. 
¡Jamás será la misma que fue!
Hoy ha muerto la unión,
una unión que demasiado tiempo llame, creí amor
para mi sorpresa nada se derrumba todo sigue en pie,
hoy no brotan de mi lagrimas de tristeza,
pues sigo vida el resto poco me interesa. 
Feliz me despido de la seguridad de lo conocido, 
del dolor, de la infancia. 
 Me entrego al vértigo del futuro incierto que me aguarda.
 No deseo imitar el delicado vuelo de la mariposa,  
deseo encontrar la belleza en mi propio vuelo.        

Todos los derechos reservados ©  Patricia TORRES (TRIUNFANTE)

Pequeño ensayo: sobre mis amadas palabras


    Pequeño ensayo: sobre mis amadas palabras   

   Si me preguntaras: ¿Qué son las palabras? Respondería, las herramientas que nos sirven para comprender y aclarar la fuente inagotable e infinita de pensamientos que brotan de la mente humana. Además la palabra es el instrumento más importante de toda sociedad, porque sin lenguaje no existe comunicación y sin ella no hay sociedad posible.
     Es sabido que en una sociedad conviven la oralidad y la escritura, pero en esta ocasión prefiero reflexionar sobre aquello que despierta la llama de mi pasión: La Palabra, como elemento cultural, como el inmortal mensaje escrito, él que con su enorme poder cobra vida en el recuerdo de las generaciones futuras.       
¿Cuántos mensajes han muerto de la peor manera?¿Cuántos asesinatos se han cometido a lo largo de la historia? desangrados, devastados porque no son escuchados, ya sea por imposición o indiferencia. Palabras de sentidos inmensos escritas por las mejores plumas son ocultas, cubiertas por el pañuelo negro de la censura en la más profunda oscuridad.
   El mensajero asesina el mensaje, cuando en la tapa aparece más grande el nombre del autor que el de su obra, el artista le arrebata brillo a su estrella el arte.
 Poco importa quien firme al final de la hoja, una vez escrito es del lector en ese instante de expansión que se denomina lectura. Él que lee tiene toda razón en pensar: “El texto es mío pueden existir infinidad de copias. Yo no lo cree, mi nombre no aparece en él pero es mío porque yo le doy sentido, así como los otros le darán el suyo. Nadie lo lee como yo.”
  Apenas los pensamientos se convierten en palabras escritas no le pertenece al escritor sino ha quien lo desee leer.
  Lo importante es que por lo menos recuerden una de tus obras, minimamente una frase porque tu nombre no es nada sin ellas.
   A pesar de todo lo que expuse en las líneas anteriores, lo cual sigo sosteniendo.
Así como existen distintas formas de leer o interpretar un texto también hay diversas maneras de abordar un mismo tema, sin necesidad de que una excluya a la otra. ¿Por qué una de las partes tiene que poseer la verdad total y absoluta?.
  Considero, viéndolo desde un punto diferente que el escritor tiene algo de derecho para sentirse dueño de su obra. Es inevitable que el autor deje parte de sí en el texto, al utilizar recuerdos, miedos y sueños propios alternándolos con chispas de ficción producto de su mente.
   El escritor aquel enamorado, apasionado de su profesión deja alma y vida en cada frase, en cada letra. Por eso es inevitable que se yerga la cabeza del más humilde y sienta  que dobla su tamaño ante un elogio (aquel que ose negarlo comete una gran falacia) aunque el razonamiento frente a una critica, quizás sea lo más positivo si el objetivo es dejar algo que tenga valor real, en el gran arte literario y no ser el libro más vendido del mes.  
       Pero en ocasiones este derecho de propiedad es mal entendido y se cae en el peor de los errores, el texto “catarsis” a veces intencional o egoístamente confuso, hecho con un código que solo su creador comprende. Que quizás pretende mostrar una mayor erudición y termina por alejar al lector del mensaje que se quiere trasmitir.

        Qué caso tiene escribir si nadie más que uno es capaz de interpretarlo. Debemos asumir nuestra tarea con responsabilidad, escribir es más que expresarse, es dejar rastro, es despertar la imaginación del hombre, es vencer al olvido dejando tu alma plasmada en tinta y papel, es dar un paso a la eternidad.
Todos los derechos reservados ©  Patricia TORRES (TRIUNFANTE)